10/01/2022

¿En qué consiste el concepto de Soluciones Basadas en la Naturaleza en el desarrollo urbano?

De seguro hay mucho que tenemos que aprender de la naturaleza.

Sí, pero conviene empezar con cuidado. Las Soluciones Basadas en la Naturaleza, o SbN, son acciones orientadas a proteger, restaurar o gestionar de manera sostenible ecosistemas y procesos naturales para responder a desafíos sociales y ambientales, entre ellos el cambio climático, la gestión del agua, la calidad del aire, la pérdida de biodiversidad y la habitabilidad urbana.

O sea que no se trata solo de parques y árboles.

Exactamente. Ese es el primer error que conviene evitar. Las SbN pueden incluir infraestructura verde y azul, restauración de ríos y humedales, corredores ecológicos, techos y fachadas verdes, sistemas de infiltración, suelos permeables, arbolado urbano o agricultura urbana, pero lo importante no es el objeto aislado, sino la lógica con la que se integran procesos ecológicos al desarrollo urbano.

Entonces su valor está en que la naturaleza deja de ser decoración.

Sí. En este enfoque, la naturaleza no aparece como ornamento ni como resto pintoresco dentro de la ciudad, sino como parte activa de su funcionamiento. Las SbN buscan que los ecosistemas urbanos y periurbanos vuelvan a producir servicios esenciales —regulación térmica, infiltración de agua, captura de contaminantes, soporte de biodiversidad, espacios de bienestar— que la urbanización intensiva ha deteriorado o interrumpido.

¿Y por eso se relacionan con el desarrollo urbano?

Claro. Se relacionan porque ofrecen una forma de enfrentar retos urbanos complejos sin depender exclusivamente de soluciones grises de ingeniería. En muchos casos, combinadas con infraestructura convencional, permiten aumentar resiliencia, reducir riesgos, generar co-beneficios sociales y ambientales y mejorar la calidad de vida urbana.

Hasta ahí suena muy convincente. ¿Dónde aparece la tensión?

Aparece cuando las SbN se convierten en una etiqueta demasiado cómoda. No toda intervención verde es una Solución Basada en la Naturaleza en sentido fuerte. Para que lo sea, no basta con incorporar vegetación; tiene que haber mejora ecológica real, beneficios sociales verificables, atención a la biodiversidad, gobernanza adecuada y una integración seria en la planificación urbana.

O sea que un proyecto puede verse muy “natural” y no ser tan transformador.

Ese es el problema. Muchas veces las SbN se usan como lenguaje atractivo para legitimar intervenciones urbanas sin discutir sus efectos territoriales, su mantenimiento, su financiamiento, ni quién accede realmente a sus beneficios. Incluso pueden terminar concentrándose en áreas valorizadas de la ciudad y reforzando desigualdades espaciales si no se las piensa desde la justicia urbana.

Entonces tampoco basta con decir que participa la ciudadanía y el gobierno.

No. La participación importa, pero no como fórmula vacía. Las SbN exigen coordinación entre ciudadanía, gobierno, actores técnicos, financistas y organizaciones sociales, pero su valor depende de si esa gobernanza logra sostener los proyectos en el tiempo, repartir beneficios, evitar exclusiones y hacer de la naturaleza un componente estructural del desarrollo urbano, no solo una imagen verde de buena voluntad.

Entonces la relación con el desarrollo urbano no es simplemente ambiental.

Exactamente. Las SbN interesan al desarrollo urbano porque obligan a repensar la relación entre ciudad, infraestructura, riesgo, bienestar y biodiversidad. Su mejor versión no consiste en “naturalizar” superficialmente la ciudad, sino en reconocer que una urbanización que destruye sistemáticamente sus soportes ecológicos termina erosionando también sus condiciones de habitabilidad.




Bibliografía:
Ozment, S., Gonzalez M., Schumacher A., Oliver E., Morales G., Gartner T., Silva M., Watson G. y Grünwaldt A. (2021). Soluciones basadas en la naturaleza en América Latina y el Caribe: situación regional y prioridades para el crecimiento. Recuperado de: http://dx.doi.org/10.18235/0003687