10/10/2022

Encajes urbanos: ¿puede la arquitectura dejar de ser objeto aislado para volverse soporte de relaciones cambiantes?

Si la época moderna separó los usos de la ciudad, ¿Qué hicieron algunos arquitectos de ese mismo tiempo para responder a ese problema?

Algunos empezaron a desconfiar de la zonificación funcionalista y de la idea de que la ciudad podía ordenarse como un sistema de piezas separadas y perfectamente previsibles. Alison Smithson, dentro del clima crítico que siguió al CIAM y a la revisión impulsada por Team 10, buscó otras formas de pensar la relación entre arquitectura, crecimiento, uso y vida cotidiana.

¿Y ahí aparece el concepto de mat-building?

Sí. El mat-building no es simplemente una forma arquitectónica extendida en horizontal, sino una manera de proyectar basada en interconexión, crecimiento, cambio y orden interno abierto. Smithson lo describía como un tipo de edificio capaz de “personalizar el anónimo colectivo”, donde un nuevo orden cambiante, basado en patrones densos de asociación, permite crecimiento, disminución y transformación en el tiempo.

O sea que no se trata de un objeto terminado, sino de un sistema.

Exactamente. Esa es una de sus claves más potentes. El mat-building rompe con la obsesión por la forma cerrada y autosuficiente, y se acerca a una lógica más combinatoria, relacional y adaptable. Por eso muchas veces se lo entiende como una “alfombra” de relaciones, más interesada en los encajes entre partes que en la imagen final del edificio como pieza aislada.

Entonces ahí ya hay una crítica clara a la ciudad moderna sectorizada.

Sí. Los mat-building rechazan la separación rígida entre usos y también la fractura entre arquitectura y urbanismo. Frente al urbanismo racionalista que segregaba funciones y producía objetos desligados del tejido urbano, proponen una continuidad más compleja entre circulación, ocupación, crecimiento y contexto.

¿Y eso se aplicó realmente en algún proyecto?

Sí, aunque no siempre del mismo modo. Uno de los paradigmas más citados es la Freie Universität de Berlín, de Candilis, Josic y Woods, que suele considerarse un ejemplo canónico del mat-building por su baja altura, alta densidad, orden interno fuerte e indeterminación formal. También se ha leído en esa clave el Hospital de Venecia de Le Corbusier, donde el edificio deja de pensarse como objeto autónomo y empieza a operar como una extensión del tejido urbano.

Entonces el mat-building parece una respuesta muy fértil: crecimiento, cambio, interconexión, libertad de uso.

Lo es, pero ahí aparece la tensión crítica. Si se lo celebra demasiado rápido, puede parecer que basta con producir una retícula flexible o una agregación modular para resolver el problema del habitar contemporáneo. Y no es así. La flexibilidad espacial no garantiza por sí sola libertad real, ni adaptación social, ni justicia urbana.

O sea que un sistema abierto también puede seguir siendo muy abstracto.

El mat-building critica con razón el objeto cerrado y la zonificación dura, pero puede seguir operando desde una lógica estructural muy controlada si no incorpora realmente la conflictividad, la desigualdad, la apropiación cotidiana y las condiciones materiales del cambio en la vida urbana. En otras palabras, no toda arquitectura transformable es necesariamente más democrática o más habitable.

Entonces el valor del mat-building no está solo en su forma, sino en la pregunta que abre.

Su importancia está en haber desplazado el foco desde el edificio como imagen al edificio como campo de relaciones. Pero su vigencia actual depende de si esa apertura se entiende no solo como capacidad técnica de crecimiento o cambio, sino como posibilidad de alojar vidas diversas, usos imprevisibles y formas menos rígidas de producir ciudad.

Entonces, más que una alfombra de funciones, sería una estructura de posibilidades.

Sí, y esa formulación es mejor. Porque si decimos solo “alfombra de funciones”, corremos el riesgo de volver al lenguaje funcionalista que precisamente quería superarse. En cambio, entendido como una trama de relaciones espaciales y programáticas capaz de crecer, transformarse y alojar usos cambiantes, el mat-building sigue siendo sugerente porque nos obliga a pensar una arquitectura menos obsesionada con el objeto terminado y más atenta al tiempo, al uso y a la mutabilidad del habitar.



Bibliografía:
Ocampo, J, (2020). El mat-building aplicado en vivienda. Recuperado de: https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/cvyu/article/view/32969
Smithson, A. (1974, septiembre). How to recognize and read mat-building: mainstream architecture as it has developed towards the mat-building.